martes, 23 de febrero de 2010

BRINDO POR MI

Porque yo lo valgo, porque valgo la pena, me dedico a mi misma esta canción. Os animo a hacer lo propio.

Disculpen ustedes que se me vayan los pies y el resto del cuerpo al ritmo de la salsita:




VALIÓ LA PENA

Mirándote a los ojos se responden mis porqués
Me inspiro en tus palabras y mi casa está en tu piel
Que tierno amor, mi devoción, viniste a ser mi religión
Mi dulce sentimiento de nada me arrepiento
Que vivan los momentos en tu boca y en tu cuerpo
Mujer....

Valió la pena lo que era necesario para estar contigo amor
Tú eres una bendición
Las horas y la vida de tu lado nena
Están para vivirlas pero a tu manera
Enhorabuena, porque valió la pena
Valió la pena....
Valió la pena lo que era necesario para estar contigo amor
Tú eres una bendición
Las horas y la vida de tu lado nena
Están para vivirlas pero a tu manera
Enhorabuena, porque valió la pena
Valió la pena, valió la pena
Valió la pena, nena....

Te veo y me convenzo que tenías que llegar
Después de la tormenta aquí en tu pecho puedo anclar
Y ser más yo, de nuevo yo, y por bandera mi ilusión
Y mira si te quiero que por amor me entrego
Que vivan los momentos en tu boca y en tu cuerpo
Mujer....

Valió la pena lo que era necesario para estar contigo amor
Tú eres una bendición las horas y la vida de tu lado nena
Están para vivirlas pero a tu manera
Enhorabuena, porque valió la pena
Valió la pena, valió la pena
Valió la pena, nena....
Porque valió la pena amor
Sí que valió la pena
Vivir a tu manera amor, ay enhorabuena
Valió la pena

Autor: Marc Anthony
Fuente: http://www.coveralia.com/letras/valio-la-pena-marc-anthony.php

jueves, 4 de febrero de 2010

MÚSICA SÍ

Tengo un amigo que nos regala música, mi querido "The quiet man" y es muy de agradecer en esta época de mi vida donde los únicos hit parade que escucho son "Cantajuegos", "A mis niños de 30-40 años" y cosas parecidas. Además es alucinante que en esta vida loca que llevamos todos, alguien se tome la molestia de recopilar lo que le gusta y no solo eso, sino pensando en los demás. Gracias a él he conocido canciones como esta, que me animan el día al escucharla:



o he recordado otras que ya conocía como esta:



O esta que no conocía y que, a pesar de que me encanta, me pone un tanto nerviosilla.. no sé qué moverá por dentro:



Para compensar está esta que me vuelve a poner de buen rollito:



Además hay que ser valiente. Ahora que cobran a unos pasteleros por poner música para amenizar su larga jornada laboral y a mi me regalan música. Como dice uno de esos famosos grupos que se crean en facebook "voy a dejar de cantar en la ducha y de silvar por la calle". De hecho yo he pensado qué hará la SGAE con esos adolescentes que llevan el volumen de sus cascos a todo trapo en el transporte público. ¿Le aconsejará sobre lo perjudicial para sus oídos o le cobrará por, a expensas de su salud, compartir su música y sacar beneficio de las miradas asesinas que le lanzan los dormilones? ¿Y qué será de los que ponen la radio en su casa para todos los vecinos? Si tiene que pagar la comunidad yo impondría un horario que cubriese los gustos de todos, sino me niego a ingresar mi cuota ¡bastante tortura tengo con el que pone radiolé!

Y por cierto, ya que hablamos de música, no me puedo despedir sin poneros el enlace al blog de un amigo donde podréis encontrar de todo y bueno: http://callejondelritmo.blogspot.com/

Muchas gracias al grandísimo Carlos y al pequeñín, cómo me gusta incordiarle, Óskar.

viernes, 15 de enero de 2010

VIERNES MUDO: MIS DOS AMORES





Del blog de una amiga, del que saco siempre ideas interesantes, he copiado ésta porque me encanta: http://historiasdeiraides.blogspot.com/

jueves, 14 de enero de 2010

LO QUE NO TE CUENTAN EN LAS CLASES DE PREPARACIÓN AL PARTO...

... por lo menos en mi caso:

* El dolor que deja en la espalda la epidural. Es como si un dinosaurio te pisoteara las vértebras cada vez que andas.
* La sensación de tener un enooorme vacío en la tripa y notar como los órganos te bailan mientras se recolocan los primeros días.
* Las varices.
* Los kilos de más. Los míos son producto del turrón de chocolate con toda seguridad ;-) y de los bizcochos que he hecho con mi hija.
* La cuarentena: tendrás que llevar unas compresas de la época prehistórica y lo peor, sin tira adhesiva para sujetarla.
* Las hemorroides. Ese gran desconocido del que nadie habla, pero que según una amiga vienen junto con el bebé y el amor por él en el parto.
* El dolor de la subida de la leche y que te entrará complejo de "Yola Berrocal" al sentir que tus brazos no se pegan al cuerpo porque hay dos inmensos globos que lo impiden. Menos mal que son solo unos dos o tres días...

Pero lo que fijo no te cuentan es que vas a tener el bebé más bonito del mundo y que desde ese mismo instante va a ser lo más importante en tu vida. Os presento a Héctor, mi niño, mi gordito especial:

El día que nació



Con una semanita


A dos días de cumplir el mes

miércoles, 13 de enero de 2010

UN NUEVO MIEMBRO EN LA FAMILIA

Desde hace poco más de un mes somos uno más en la familia. Por fin mi gordito decidió salir para que le disfrutemos y le hagamos feliz.

Pero eso no es todo, con Héctor han llegado de nuevo las preguntas, las recomendaciones y las críticas a nuestro modo de hacer las cosas. Es curioso, además, cómo todo el mundo pregunta y responde lo mismo y por partida doble, porque ya lo hicieron con Paula.

¿Es bueno? Si. Me dan ganas de añadir ¿Qué niño no es bueno, y más si hablamos de recién nacidos? Sus siguientes preguntas me contestan ¿Te deja dormir? ¿No llora? Si, me deja dormir y no, no llora, en cuanto lo hace le cojo y se calma. Eso no es bueno. ¿Y quien lo dice? Para mi hijo es genial, deja de llorar y de sufrir. ¿Y cuando va a dejar Paula de tomar el pecho? O lo que es peor, se lo dicen a ella añadiendo comentarios como que ya es mayor, que hay que dejar a su hermanito, etc.

Esta vez no pienso hacer referencia a ningún artículo, estudio, etc. que justifique mi modo de actuar y de hacer las cosas con mis hijos. Que los hay a montones, es cierto, pero estoy convencida que aquel al que le interese ya investigará por su cuenta del mismo modo que lo hice yo. Voy a contar mis razones, sin "evidencias científicas" como dicen en mi casa para tomarme el pelo, de las críticas más comunes: tener todo el día en brazos a mis hijos, no dejarles llorar, colecho y lactancia (sobretodo la prolongada con Paula y ahora el tandem).

* No le dejo llorar porque le veo sufrir. ¿Cómo voy a consentir que sufran los seres que más quiero? ¿Cómo cuando calmarlos y hacerles felices me resulta tan sencillo? ¿Cómo cuando piden tan poco: comer, dormir y MAMÁ?

* Le tengo en brazos porque no hay cosa que más me guste. Sentir su calor, su cuerpecito, comérmele a besos, enamorarme cada vez más de su preciosa carita y quedarme las horas muertas mirándole. Disfrutar de sus gestos, de sus ruiditos. Sentir como sus manitas agarran mis dedos... Porque una sonrisa suya me quita todos los males y no quiero perderme ninguna.

* Duermo con ellos por lo mismo que lo anterior. Porque además sé que están bien, que si me necesitan estoy a su lado. Si tienen fiebre lo noto en sus manitas cuando me agarran. Si les despierta una pesadilla inmediatamente me notan a su lado acariciándoles y sabiendo que estoy ahí. Me encanta dormirme con el "mamá te quiero" de Paula, mientras me da un beso y me abraza o me pide que le de la mano, y despertarme viendo sus caritas relajadas.

* El pecho o "la tetita" que dice Paula. Porque es lo mejor, porque no me cuesta nada, porque es alimento, cercanía. ¡Porque quiero y son mis tetas!

jueves, 17 de diciembre de 2009

HISTORIAS DE LA BARRIGOTA

Ya os conté hace tiempo que me había dado cuenta de la operación de riesgo que suponía la depilación con cuchilla estando embarazada. Pero la verdad es que los cambios físicos te ponen en más de un "aprieto".

Con Paula no me acuerdo de que me limitaran tanto. Puede ser que tuviera menos volumen, aunque yo recuerdo una enoooorme barrigota. Es verdad que con Héctor he cogido más peso, pero la barrigota la veo igual, aunque casi todos los kilos han ido a parar allí. Tendré que buscar fotos para que podáis comparar.

De aquella época me acuerdo que iba a clases de danza del vientre. Me apunté mucho antes y en el embarazo ya estaba en el tercer nivel. Una de las cosas que se hacían eran diagonales con giros. A mi nunca me supusieron un problema, pues en rítmica los hacíamos todos los días. La cosa se complicó cuando comenzó a cambiarme el centro de gravedad día a día. Cuando haces una vida normal el cambio se controla, pero cuando estás dando giros sin parar, se convierte en otra "operación de riesgo". No hacía más que preguntarme ¿En qué momento me caeré al suelo? A si que terminé por hacer "una sentada" cada vez que tocaba ese ejercício. Ni qué deciros lo que se complicaban esos tan sugerentes en los que tenías que meter barriga y sacar barriga, al estilo Shakira... vamos, que en mi estado no había diferencia posible por más que me esforzara.

En este embarazo los cambios me han limitado más, o me he fijado más en ellos. Por ejemplo, os cuento algunos:

* Colgar la ropa. Al principio la barriga no molesta, la cuelgas como si nada. En el segundo trimestre ya te tienes que poner un poco de puntillas, hay que levantar la barriga por encima del poyete. Y al finalizar el tercero, con las dimensiones y la barrigota más baja, tengo que dar una especie de minisalto, acomodar la barriga sobre el poyete y el borde de la ventana y así, intentando no perder el equilibrio ni la postura, tender toda la lavadora.

* Abrocharte los zapatos, en mi caso el nudo de las deportivas. No sé por qué el pie izquierdo me cuesta menos que el derecho, en el que no llego. Bueno, creo saberlo, Héctor está en ese lado y me impide "aplastarle". El caso es que o encuentro un taburete o algo similar donde apoyar el pie para atarme los zapatos o, como lo tenga que hacer sentada, realizo un cruzado mágico de piernas y el nudo me queda un tanto ladeado

* Conducir. Por cierto, siempre con el cinturón para embarazadas, te quita de algunos sustillos. El hecho es que depende del coche. Si hablamos del monovolumen, como los asientos son tipo butaca, ningún problema. Solo que ese es el que se lleva Raúl. Yo me quedo con "el chiquitín", el AX. Ahí la cosa se complica. El espacio es más reducido, el culo baja más y las rodillas las tienes más cerca del pecho, la barriga se comprime y el respirar se dificulta. ¡Y qué deciros de salir del coche! Vamos, que la sensación es similar a la que tendría en circunstancias normales, saliendo de un Maserati. ¡¡¡Estoy pegada al suelo!!! Solo que mi coche no es ni tan bueno, ni tan seguro, ni tan deportivo. Y lo mejor, no se os ocurra nunca, pero nunca, aparcar el coche dejando vuestra puerta bloqueada por un obstáculo (en mi caso había mercadillo y el único hueco que encontré fue pegado al contenedor de papeles, y no conté con el bloqueo, sino habría aparcado de frente, en vez de como lo hice). ¿Os cuento la sensación? ¡La de una ballena en una pecera intentando girarse! Quince minutos para salir por el lado del copiloto. Lo que en otro momento habría sido un paso la pierna, el culo y la otra pierna, aquí se convirtió en un... doblo la pierna derecha ¡no puedo, choco con la barriga! Bueno, pues me inclino un poco hacia la izquierda y saco la pierna. Enseguida doy con mi puerta y la pierna se encuentra con varios obstáculos, el volante, el freno de mano y la palanca de cambios. Tras muchas maniobras ¡operación conseguida! Ahora queda pasar el culo. El espatarre, con este peso y dimensiones es complicado. Y cuando se trata de traer la otra pierna... casi prefiero abrir la puerta del copiloto y caer por mi propio peso hacia la calle. Mientras lo hacía, me vino a la cabeza aquella canción de los inhumanos "Qué dificil es hacer el amor en un simca 1000" y pensé, "pues menos mal que no han visto esto".

Para todos aquellos que no se acuerden de la canción, que nunca la hayan oído, que quieran rememorar otras épocas, y para terminar con un toque de humor, os dejo el vídeo de la canción: