lunes, 1 de junio de 2009

¿QUIEN ERES?

Últimamente uno de los juegos favoritos de Paula es el de convertirnos en personajes de cuentos. Al principio comenzaba con un "ahora eres...", pero el ritual va cambiando y últimamente es "¿Quien eres?". El juego consiste en que tú dices que eres cualquier personaje de cuento, siempre que sea de los "malos", ya que así ella tiene la excusa perfecta para salir corriendo y gritando por la casa. Si no vas tras ella, te llama, te viene a buscar o se esconde y te reclama desde ese escondrijo perfecto en el que piensa que, como tiene tapada la cabeza, no la vas a ver. Entonces yo me acerco, y comienzo a preguntar muy alto "¿Dónde estará Paula, o Caperucita o lo que toque?" Y comienzo a palpar por donde está. Pequeños toques. Doy con la mano, un suave pisotón, de modo que ella se parte de risa mientras piensa que sigo sin verla.

Con mi padre se lo pasa pipa. Unas veces le dice: "abuelo, soy Caperucita y tú eres el lobo ,o eres un ogro abuelo"... y cuando éste es demasiado convincente en su papel y le da alcance, entonces dice rápidamente "¡ahora eres el abuelo, ahora eres el abuelo!".

Este inocente juego nos ha puesto alguna vez ante situaciones comprometidas, como el otro día. Paula estaba en los columpios. Generalmente no le gusta que le estés empujando todo el rato, sino que la eleves "hasta el cielo" y la dejes sola. Así que su padre y yo estábamos sentados en el parque mientras ella se divertía sola. Cuando ya no se movía, Raúl se acercó a darle un buen empujón. Según agarra la silla, ella le pregunta "¿Quien eres?". Su padre, un poco sordete, no le contesta. Paula insiste, "¿Quien eres?". Pero Raúl, sordo de nuevo o lento de reflejos, sigue sin contestar. Yo, observando desde lejos, vi al padre que mecía en el columpio de al lado, ya un poco mosqueado, mirando con mala cara a Raúl y dispuesto a actuar si la cosa iba más lejos. Paula volvio a insistir "¿Quien eres?"... Y menos mal que su padre respondió rápìdamente esta vez "¡Soy un ogro!" "¡No, papá, un ogro no, un dragón!".

Os pongo su último video favorito, unión de dos de sus cuentos preferidos, Caperucita Roja y Los Tres Cerditos (le encanta lo de las palomitas del final. He comprado maíz para hacer en casa y que lo vea "al natural"):

miércoles, 6 de mayo de 2009

LA COPLA QUE ESTÁ EN MI BOCA

Hoy, hablando con mi hermana, ha salido esta canción. Ella la ha sacado a relucir por otro tema, pero yo he pensado... ¡mira qué bien me viene!

Y es que, qué identificada me siento con el estribillo:

La copla que esta en mi boca
a punto de ser del viento
que lejos de aquella copla
que estaba en mi pensamiento

Y es que si te pones a pensar las vueltas que da la vida ¿Se parece en algo a lo que querías? ¿A lo que imaginabas contar a tus nietos? En mi caso, llevo una racha en la que no. Oye, que no doy ni una. Ni en lo laboral, ni en la salud, ni en lo emocional.

La última, y en esas estoy, me ha descolocado completamente los planes. Una estaba preparándose porque quería hacer una "puesta a punto" para el verano. Ya estaba bien de autocompadecerse, tocaba actuar. Y hacer algo que, además de gustarme, me beneficiara. Dicho y hecho, repaso mental y corporal. ¡¡¡A cuidarse se ha dicho!!!

La copla de mi pensamiento: gimnasio, piscina, cremitas, masajes, lectura, descanso... ¡Pero no había dejado al destino jugar su última baza! Por lo que la copla que está en mi boca ahora es: embarazada de 10 semanas. La verdad es que algo de conexión tiene... ¡¡¡ME TOCA CUIDARME!!!

Cuando la distancia entre las dos coplas es tanta, descoloca un montón. Cuando le sumas que tu no pensabas contar esa copla ni por asomo... pues lo primero que haces es llorar por el resultado!!! Y no por mi precioso bebé, sino porque es tan distinto a como lo pensabas haber contado. Quería poder decirle en un futuro que había sido un bebé buscado como su hermanita, pero no podré. Si le contaré, que aunque sorpresa, fue un bebé deseado y creado con amor. Que es una persona luchadora y ganadora nata y que algún día me tendrá que decir cómo lo consiguió.

Mi precioso bebé está consiguiendo asustarme. Si con su hermana no se me notó hasta el cuarto o quinto mes y terminé con una panza increible. ¿Qué va a ser en este caso? ¡¡¡Si estoy de 10 semanas y parece que estoy de 24 mínimo!!! Mi pequeñ@ se está haciendo notar desde el principio. Bueno, en la barriga y en que todo el mundo me decía que qué crema me daba, que estaba guapísima.

Y esto me recuerda a mi hermana, que antes de saberlo yo, ya lo auguraba ella. Además, cuando lo negaba (vamos, si sabré yo si estoy embarazada o no), ella me comentaba cuando fue a ver a una amiga suya y le decía "Anabel, qué guapa estás ¿estás haciendo régimen?". Y ella le contestó "ya te voy a contar yo el régimen"...¡Estaba embarazada de su cuarto hijo!!! Fué la primera en enterarse, mi hermana, por supuesto.

Ahora, en todo el descoloque hormonal que supone el embarazo, no hago más que pensar cómo se acoplarán las letras de mi vida. Si conseguiré no repetir errores y mejorar los aciertos. Si podré darles lo que se merecen, que es lo mejor. Y no hago más que mirar a mi niña, Paula, y pensar que es la más bonita del mundo mundial, como le digo siempre, la más lista,la más cariñosa, la más simpática, la más... y disfrutarla. Disfrutar de su charla, de sus contoneos, de sus ocurrencias, de sus canciones, y hasta de sus llantos. Y tocarme la barriga y pensar "bebé, esto y más es lo que me espera contigo".

Para los que se hayan quedado con las ganas, les cuelgo la canción de la que hablaba. Disfrutad de esa preciosa letra y esas maravillosas voces. Yo por mi parte, me quedo con el recuerdo de un concierto al que me llevaron mis padres, el saltar por las gradas, correr con mi hermana por la arena, y mis padres, llenándonos el mundo de cosas buenas. ¡¡¡Va por ellos!!!



Y como siempre que puedo.. la letra

Jarcha: La Copla que Está en mi Boca

Golondrinas de Egipto ¿a qué han venido?
Por siete golondrinas que se han perdido.

No hay quien les diga
que en mi casa se esconden las golondrinas

El novio de Teresa lo está pensando
si casarse en diciembre o hacerlo en marzo.
Dice Teresa
que si quiere casarse por qué lo piensa

ESTRIBILLO

La copla que esta en mi boca
a punto de ser del viento
que lejos de aquella copla
que estaba en mi pensamiento
la copla que imaginé un día
poder cantar de una vez
tal como yo la sentía
tal como yo la soñé

Dios está en la cocina que hoy es mi santo.
Mi hermana lola al horno lo está adorando.
Mi hermana Lola siempre está en la cocina con Dios y sola.

Esta pena que vive aquí en mi pecho
ya más que pena manda como un deseo
y es que desea dejar de ser deseo para ser pena

ESTRIBILLO :
La copla que está en mi boca
a punto de ser del viento...

Este sufrir por todo que ahora me ensancha
Los campos de deseos que hacen mi alma
es la alegría que esperaba la pena del alma mía

La ra la la la ra
La la la la la
La ra la la

Esta ansia que entra tan de repente
sin saber ni por donde ni por qué viene
debe ser algo que nos busca hace tiempo sin encontrarnos.

ESTRIBILLO:
La copla que esta en mi boca
a punto de ser del viento...
(dos veces y fin)

fuente: http://letrasweb.com.ar

jueves, 2 de abril de 2009

DÓNDE BUSCAR

El otro día me dieron esto. Como me ha encantado, lo comparto con vosotros:

El hogar más verdadero
Nuestro Cuerpo,
suele estar deshabitado.

Vamos vagando por los
mundos de la ilusión,
buscando siempre fuera
olvidados de que aquí dentro,
en lo profundo,
está la Totalidad.

Volver a casa,
dejar de ser hijo pródigo,
niño perdido en el bosque,
volver al cuerpo
siguiendo el río de la respiración
regresar al hogar y ser de nuevo
Rey de lo Real.

Anónimo

¡Gracias Marisol!

sábado, 14 de marzo de 2009

ME ACUERDO TANTO DE TI...

¿Nunca os habeis planteado por qué echais de menos a esas personas que ya no están a nuestro lado? ¿Por qué os acordais de alguien en un momento determinado? ¿Lo que su presencia o ausencia nos ha afectado? Ayer estaba en eso cuando de repente me encontré con un artículo de opinión de Ángel Gabilondo (revista nº40 de Psychologies):

[...] "Me acuerdo de ti, compartimos una memoria común, y desearía hacer contigo algo que por cordial fuera para ambos memorable. Me acuerdo tanto de ti que, como suele decirse, me desvivo por verte, por oírte, por presentir que quizás a ti te ocurra algo similar. No te aconsejo tanta ansiedad, ni tanta turbación. Preferiría que se te pasara. Es decir, que nos viéramos, Lo digo por mi."

A mis familiares, los ausentes, y los presentes a los que hace tiempo que no veo. A mis amigos del colegio, del instituto, de la facultad. A mis adorados gorditos de cuatro patas. A mi primer "gran amor", David. A mi escurridiza y querida Cristina. A mi prima Esther, por todo lo que representa para mi. A todos aquellos que, en algún momento, formaron parte de mi vida. Y a ti, si algún día dejo de verte.

martes, 3 de febrero de 2009

GRANDES DUELOS

Que nadal es "un grande", yo supongo que somos muchos los que lo creemos. Que todavía le queda mucho camino, también. Que cada día nos sorprende un poco más ¿quien lo niega?. Pero lo que yo creo, que nadie dudará en ningún momento, es que la rivalidad en la pista de los dos monstruos del tenis actual, pasará a la historia de este deporte como uno de sus grandes duelos. Como Agassi y Sampras, Connors y McEnroe. O como aquellos que tanto me hicieron disfrutar y me convirtieron en una adicta a la raqueta (desde el sofá, claro): Becker vs Edberg. Tengo que decir que el, para mi, imponente físico del sueco... ¡qué piernas! fue un factor harto importante, ya sabeis, una estaba en la adolescencia.


La rubia que sacan reiteradamente es la esposa, por aquel entonces novia, de Edberg ¡Qué manía que le tenía!


No me puedo ir sin poneros un trocito de la final que me tuvo con el corazón en un puño. Por un lado, la que para mi ha sido la mejor tenista de todos los tiempos Martina Navratilova (mi favorita), y que se retiraría ese año. Por el otro, Conchita Martinez, española. Tengo que confesar que aquel día lloré. Con Conchita por ganar, con Martina por no poder retirarse ganando ese año Wimbledon... ¡qué grande mi Martina!

martes, 20 de enero de 2009

MI PEQUEÑA ROBIN HOOD

Contaba la historia que Robin de los Bosques, robaba el dinero a los ricos para repartirlo entre los pobres.

Pues esa historia, que jamas ha podido leer ni leerá nunca una de mis pequeñas brujillas, es lo que intenta emular reiteradamente.

La última, y la que ha inspirado esta entrada, fué la noche del 31 de Diciembre.

Estábamos todos con los nervios propios de los preparativos. Que si dónde ponemos la mesa. Que si dará tiempo a cenar. Abuela, no llores. Paula, hija, ahora no te puedo dar tetita. "Quiero tetita". Espera un poco. "¡Quiero tetita!". Ya lo sé, hija, espera que termine de ayudar a la abuela... ¡¡¡QUIERO TETITAAAAAAAA!!!

Cuando, de repente, ¡PLAF!. Un estrepitoso ruido nos hizo ovidarnos de todo. ¿Qué ha sido eso? Algo se ha caído en la terraza. ¿La terraza? ¡La terraza! ¡Horror! ¡Los perros! ¿Estaba la puerta cerrada? Si, no te preocupes.

La preocupación no era tanto por si alguno de los gorditos se había caído del noveno piso, puesto que sabemos que ninguno tiene tendencias suicidas, como por la comida, que ocupaba todo el suelo de la misma cual fresquera.

Ya, segura de que nuestra cena no peligraba, me acerco a la terraza para comprobar que una de las macetas, ubicadas en el alfeizar de mi antigua ventana, había caído sobre una de las cacerolas ¡Menos mal que estaba con tapa! Al ir a recolocarla ¿qué me encuentro? A ella, la culpable, la mamma, delatada por ser todavía lo suficiéntemente inocente como para no huir sin dejar huellas.

Y lo de las huellas tiene su por qué. Son cuatro las patitas que tiene mi pequeña gordita. Cuatro las que estaban sobre la cama. Y una la cara de sorpresa. Bueno, debería decir dos. La suya por el estruendo y el resultado inesperado de su pequeña incursión, y la mía por verla ahí, pasmada.

Tantos olores, tanta comida, una puerta cerrada... ¡pues habrá que buscar otro punto de acceso! Y lo encontró.

Y la llamo Robin Hood, porque creedme si os digo que si encontrara el modo de repartir tan delicioso botín con sus hijos, lo haría.

Aún recuerdo el día que la pillamos in fraganti, cogiendo algo de comida de un sitio alto y dejándolo caer para que lo saborearan sus cachorros. O cuando, no siento ellos ya tan pequeños, ladraba desesperada porque no había comida o agua en los cacharros, pero una vez repuesto, se retiraba para que ellos se saciaran y luego, si tenía ganas, continuar ella.

Pero no puedo enfadarme. No logro enfadarme. Ella es mi compañera de fatigas. La que aguanta mis llantos y mis desconsuelos. La que se arrima cuando sabe que necesito calor y se aleja sigilosamente cuando lo que busco es soledad. Podría decir que hasta es mi mentora en algunos casos como la crianza. El verle sacar ese instinto animal que nosotros tenemos perdido. Pelear por sus crías como una leona. Atender a sus llamadas con una abnegada disponibilidad. Y dejarles crecer, investigar, aprender... siempre bajo su atenta mirada.


Mis dos brujillas de cuatro patas. A la izquierda "la cachorra", Berta. A la derecha, aguantando los embites que le propinaba con el culo su hija, "la mamma", mi muñeca, mi reinona canina, Kilkenny. ¿No son dos preciosidades?

viernes, 16 de enero de 2009

LO QUE NO NOS MATA, NOS HACE MÁS FUERTES.

¡Qué infiernos, purgatorios y paraísos tengo en mi interior!
Fernando Pessoa, El libro del desasosiego.

Nunca se sabe cuando tienes que agradecer a alguien algo, ni cuando una mala noticia se convierte en el inicio de algo bueno, muy bueno.

Pues eso me pasa a mi ahora. Sé que no muy tarde voy a poder decir a quien intentó fastidiarme la vida: "Muchas gracias, me hiciste un gran favor. Porque aunque probablemete no conseguiste el resultado que esperabas, yo he obtenido lo que me merecía. Y cuando mi cabeza y mi corazón se han puesto de acuerdo, he comenzado a disfrutar por completo de mi regalo".

Regalo que no viene de la nada, sino de ir sembrando día a día, cuidar y mimar esas semillas con abono del bueno. Y tener paciencia y confiar. Confianza en el conocimiento de que tienes el mejor producto, por dentro y por fuera.

Por ahora te doy las gracias por hoy. Por un buen día. Con un poco de todo, ya sabes, risas, enfados, complicidad, intercambio de opiniones, dolor, pasión, pero sobre todo, amor, mucho amor.