Últimamente el cumple de la peque nos pilla de viaje, por lo que lo celebramos dos veces. Una en la playa y otra en Madrid. Lo bueno de esto es que puedes hacer todas las cosas.
En este caso, con los amigos de la playa, lo celebramos en un parque de bolas, que era lo que ella quería desde hacía tiempo. Se lo pasaron genial. Era un parque grande, con toboganes gigantes, pista americana castillo hinchable y cama elástica.
Se nos coló un pequeño piratilla:
En Madrid lo celebramos de nuevo, pero casi no tengo fotos. Comimos paella y desde aquí un hurra al cocinero ¡hip, hip, hurra! De la guerra de agua intenté sacar alguna, pero estaba demasiado ocupada en procurar que la cámara no fuera sumergida bajo un cubazo. Eso si, hasta los más peques participaron a su manera. Tuvimos un mago de verdad rodeado de niños y unas velas que soplar... varias veces
Y como no, para terminar... ¡piñata!







