jueves, 6 de agosto de 2009

DEPILACIÓN DEFINITIVA ¡YA!

Hace tiempo, con motivo de la rotura de mi pie, conté mis aventuras y desventuras a mis amigos de este modo:

Pues nada, ayer tenía la visita al médico para que me quitaran la escayola.

Total, una hace lo que le enseño su abuela. Me ducho (bueno, me medio ducho, porque desde que me caí no sé lo que es darme una ducha en condiciones), me lavo el pelo y me depilo. Todo eso aderezado con unas bragas limpias y en condiciones. Y no os creáis que esto último es fácil, que con los perros en casa, es difícil no encontrar ropa interior sin la marca "Chewbaccitas" (o sea, unos cuantos agujerillos del tamaño de sus dientes).

Claro que una piensa... ¿Y de qué sirve todo esto? Porque sí, el día que me caí iba la mar de mona. Había que causar buena impresión al jefe que era con el que tenía la reunión a primera hora. Como no tenía ni tiempo ni ganas para maquillarme, me había echado una ampolla de germinal, de esas que te mantienen la piel tersa y descansada todo el día. No me sirvió para la reunión, pero si para estar mona y presentable después del lamentable suceso... y para que la gente siga opinando aquello de la rubia tonta. "Muy mona, muy mona, pero hay que ser tonta para colarse por una alcantarilla". Porque seamos sinceros, la cosa suena a chiste.

Pues ayer no me eché la ampollita, no vaya a ser que fuera la causante del mal agüero, ni me maquillé, pero por lo demás, iba perfectamente presentable para cualquier contingencia que pudiera surgir... cualquiera, menos la de quitarme la escayola. ¡¡¡Dios mio, qué pelánganos!!! pocos, pero largos. Total, que se jodió el glamour. Menos mal que en ese momento todavía me estaba curando del impacto de ver que me quitaban la escayola con una sierra circular. Ya casi cuando estaba terminando, me aclara que es una sierra de oxidación (o algo parecido) y que solo corta las partes duras. Pero cuando estás ahí, con la pata chula sobre la camilla, recordando donde tienes los costurones e intentando no respirar, no vaya a ser que ese médico tan amable, que se ha convertido repentinamente en personaje de "La matanza de Texas", se equivoque y desvíe, haciéndote un estropicio un poco mayor del que ya tienes... no sirve de mucho consuelo la explicación.

Para colmo, cuando te quita la escayola empieza a admirar su obra de arte. "Qué sequitas que están las cicatrices" "esto pinta muy bien, está muy bien", "ala, vete a hacer las radiografías y subes a consulta" "¿así? ¿no me vas a poner nada para protegerlo? ¡que tengo tres perros y un niña pequeña!" "no te preocupes que no pasa nada". Joder que no pasa nada. Primero la sensación, cuando bajas de la camilla de que te falta algo. Luego, que tienes dormida la pierna, y la piel y.. todo. Y luego que cuando estás en la sala de espera, esperando (y valga la redundancia) a que te hagan la radiografía, te deleitas admirando lo que al médico le ha faltado catalogar como "obra de arte". Y tu piensas, ¿esto está bien? ¡¡¡Esto no es mi pie!!! Está torcido, hinchado, no tengo forma de tobillo, parezco Frankenstain con los costurones, sigo sin poder plantar ¡¡¡pero qué está bien de todo esto!!! Y para colmo en la consulta me vuelve a decir que todo está muy bien y que comience a mover el pie, sin peso y sin plantar, pero para adquirir movilidad. ¡¡¡Que inútil te sientes cuando ves que es un esfuerzo tremendo mover el pie 1 cm!!!

Total, que solo he sacado una cosa en claro. Espero que con la indemnización me pueda permitir el coste de la "depilación definitiva total" y para la próxima vez, o mejor para las vacaciones, estoy glamurosa y una puede irse a la piscina o a la playa sin preocuparse de si se le notan los pelos o no. Sin estar pendiente de incluir en el neceser la skilepil (o como se escriba), las cuchillas o cualquier aparatejo depilatorio que se precie.

Ahora lo retomo para añadir: ¡¡¡Depilarse es una operación de riesgo para una embarazada!!! Vamos, que ayer estaba yo metida en faena. Piernas embadurnadas de jabón y cuchilla en mano cuando de repente ¿Dónde están mis pelos? ¡¡¡Si no me veo los pies ¿cómo voy a ver esas pequeñas monstruosidades?!!! Vamos, que lo que tengo son tres protuberancias fastidiando cualquier vista. Si, y digo bien, tres. Porque no solo crece la barriga, por lo menos yo soy todo barriga y tetas... y estas últimas también influyen a la hora de quitar visión. Si a estas dificultades le añadimos que soy miope... Las gafas en la ducha mejor ni usarlas, total si se van a empañar y voy a ver peor. Sin gafas una está más o menos acostumbrada, son ya unos cuantos años con esa tendencia a la ceguera y me guío por el tacto. De todos modos tengo que reconocer que depilarme, sobre todo las ingles, miope perdida y con impedimentos físicos para la visión y la manipulación es una auténtica aventura. Para el verano que viene quiero lucir unas piernas y axilas de escándalo y celebrar el funeral de la cuchilla con todos los honores.


Aprovecho para añadir que esta posturita no la puedo adoptar yo ni de coña...
Foto obtenida de: http://www.bellezachicas.com/metodos-depilatorios

3 comentarios:

Mar dijo...

Charo:

Me he reído de lo lindo y me has recordado las veces que he estado embarazada. Pues te diré que mi remedio para eso fue mi Raúl, que si me había metido en ese lío lo menos que podía hacer era sacarme los pelos el. Usa tu Raúl también, con ese nombre debe ser tan bueno depilando como el mío.


En cuanto a la escayola, acá lo llamamos yeso, tuve uno hace años atrás en la pierna derecha. Otra vez el pobre de Raúl fué mi paño de lágrimas, mira que me lo acarició, me lo sopló, me lo rascó, hasta hielito en los dedos cuando me desesperaba por el calor.

Recuerda que las embarazadas son bellas de todas formas y un pelo que te saltes por aquí y otro por allá no opacará tu belleza.

Sigue escribiendo que tienes arte, disfruté mucho tu relato.

Marisol

Unknown dijo...

Como siempre, has provocado en mi una amplia sonrisa. No sólo la situación(muy muy familiar para cualquier mujer)sino por este estilo tuyo para escribir tan fresco y espontáneo y a la vez tan lleno de talento..... No has pensado dedicarte a escribir?
Besos
Ana

Charo dijo...

A ver, por partes:
Marisol. Los Raules comparten algo más que el nombre. Pero te puedo asegurar que los cuidados en la convalecencia no son lo suyo. Y lo de fiarme en la depilación.. dejémoslo ¡¡¡es una zona muy delicada!!! ;-P

A las dos. Con respecto a lo de escribir, pues no. Que para un día que anda una inspirada, hay muchos rollos restantes. Pero muchas gracias por los ánimos.